Gaten Matarazzo (Connecticut, 24 años) tenía solo 13 años cuando conquistó a millones de espectadores gracias a su papel en Stranger Things. El joven actor se dio a conocer al gran público como Dustin Henderson, el corazón cómico del grupo de amigos que protagoniza la exitosísima serie de Netflix; el niño inteligente, friki y leal que se convirtió en el favorito de muchos. Pero si bien la ficción de los hermanos Duffer supuso su gran salto a la fama, no marcó sus inicios como actor a pesar de que tan solo era un adolescente. Antes de ponerse delante de las cámaras, Matarazzo ya estaba acostumbrado a subirse a escena en el teatro. A los 9 años hizo su debut en Broadway en el musical australiano Priscilla, reina del desierto. Con 11 años, formó parte del elenco de Los Miserables, pero dejó la obra en junio de 2015 para incorporarse al rodaje de la serie. Aun así, el gusto por los musicales nunca ha abandonado al actor. A sus 24 años, y tras el final de Stranger Things el pasado 1 de enero, ha vuelto al teatro musical de la mano de Rent, la obra con la que debutará en el West End de Londres a partir del 26 de septiembre.
El actor, que se convirtió en uno de los personajes más queridos de la serie de Netflix, hizo su debut en Broadway con tan solo 9 años. A partir del 26 de septiembre, se subirá por primera vez a las tablas del West End de Londres con el musical ‘Rent’ EL PAÍS
Gaten Matarazzo (Connecticut, 24 años) tenía solo 13 años cuando conquistó a millones de espectadores gracias a su papel en Stranger Things. El joven actor se dio a conocer al gran público como Dustin Henderson, el corazón cómico del grupo de amigos que protagoniza la exitosísima serie de Netflix; el niño inteligente, friki y leal que se convirtió en el favorito de muchos. Pero si bien la ficción de los hermanos Duffer supuso su gran salto a la fama, no marcó sus inicios como actor a pesar de que tan solo era un adolescente. Antes de ponerse delante de las cámaras, Matarazzo ya estaba acostumbrado a subirse a escena en el teatro. A los 9 años hizo su debut en Broadway en el musical australiano Priscilla, reina del desierto. Con 11 años, formó parte del elenco de Los Miserables, pero dejó la obra en junio de 2015 para incorporarse al rodaje de la serie. Aun así, el gusto por los musicales nunca ha abandonado al actor. A sus 24 años, y tras el final de Stranger Things el pasado 1 de enero, ha vuelto al teatro musical de la mano de Rent, la obra con la que debutará en el West End de Londres a partir del 26 de septiembre.
Matarazzo interpreta en la obra a Mark, un aspirante a cineasta que cuenta las vidas de sus bohemios amigos en el East Village de Nueva York, y que funciona como narrador principal de la historia. “Lo que me parece tan brillante de esta obra, y lo digo como un halago, es que se siente incompleta y sin pulir. Todos estos personajes son representaciones perfectas de personas imperfectas que luchan”, ha contado a The Guardian en plena promoción de esta obra dirigida por Luke Sheppard. “Es una obra sobre gente que vive en una ciudad donde el coste de la vida es astronómico e incalculable, además de vivir una pandemia que está matando a la gente muy rápidamente, y nadie sabe cómo solucionarlo ni cuáles son los pasos adecuados para seguir adelante”, describe el intérprete.
Su regreso al teatro musical no significa que haya desaprovechado el filón de Stranger Things para aceptar otros proyectos televisivos. Este año protagonizó Pizza Movie, una comedia escrita y dirigida por Brian McElhaney y Nick Kocher. También aparece como estrella invitada en la serie de Hulu Adults y, en 2027, se estrenará Octet, una película musical sobre ocho personas obsesionadas con internet que ha rodado junto a Amanda Seyfried y Rachel Zegler, entre otros.
“Entiendo que el trabajo que he realizado hasta ahora ha influido en mi capacidad para hacer estas cosas divertidas. Reconozco plenamente que ha debido de tener un papel importante”, dice Matarazzo al medio británico sobre el papel que ha tenido el éxito de Stranger Things en el hecho de que ahora participe en todos estos proyectos.
Según cuenta, antes de triunfar como actor sus padres trabajaban “de noche y en varios empleos” para sacar adelante a la familia. De hecho, a su madre la despidieron poco antes de que él se presentara a las pruebas para la serie de los hermanos Duffer. Sin embargo, recuerda su infancia en Nueva Jersey con mucho cariño y reconoce que la vena musical se la debe a sus hermanos. “Mis dos hermanos y yo siempre cantábamos en casa, aunque Sabrina era la verdadera cantante del grupo”, afirma sobre su hermana mayor, que en 2018 también hizo sus pinitos como actriz en la serie The Americans.
Además de catapultar su carrera, el intérprete también aprovechó su creciente fama para ayudar a fundar en 2017 CCD Smiles, una organización sin ánimo de lucro dedicada a mejorar la vida de las personas que, como él, padecen displasia cleidocraneal. Este trastorno genético afecta al desarrollo de los huesos y los dientes, y ha obligado a Matarazzo a someterse a múltiples cirugías. “Supongo que no puedo generalizar, pero he conocido a varios cientos de personas con esta condición, y son algunas de las personas más positivas que he conocido, y muchas de ellas lidian con muchos más problemas físicos que yo”, reconoce en The Guardian.
Matarazzo no es el único protagonista de Stranger Things que ha apostado por el teatro. Antes de luchar contra los monstruos de Hawkins en la ficción, Caleb McLaughlin —que interpreta a Lucas Sinclair— dio el salto a la fama en el teatro musical neoyorquino como el joven Simba de El Rey León, un papel que estuvo interpretando entre 2012 y 2014. Más recientemente, Sadie Sink —Max Mayfield en la serie de Netflix— ha protagonizado la obra Romeo y Julieta junto a Noah Jupe también en el West End londinense. La actriz ha recibido excelentes críticas por parte del público y la prensa especializada en el circuito teatral de la capital británica, que a partir de este otoño podrá juzgar también el talento de Matarazzo sobre el escenario.
