El jurista inglés, autor de ‘Calle Este-Oeste y de ‘Calle Londres 38’, imparte en Madrid un taller sobre literatura y política Leer
El jurista inglés, autor de ‘Calle Este-Oeste y de ‘Calle Londres 38’, imparte en Madrid un taller sobre literatura y política Leer
Phillipe Sands, el jurista inglés que narró la historia del concepto de crimen contra la Humanidad en Calle Este-Oeste y que explicó el final de la impunidad política a través de su experiencia en el juicio del General Pinochet en Calle Londres 38 (ambos en Anagrama) ha estado en Madrid esta semana como profesor en un ciclo sobre Literatura Política en la Casa Encendida. «Voy a hablar de mi trabajo como abogado, profesor y escritor», explicaba Sands ayer antes de su conferencia. «Voy a hablar de algunos de los libros que he escrito. Voy a hablar de la relación entre el derecho y la literatura. Y probablemente me pregunten sobre la situación actual del mundo y si el Derecho Internacional está muerto. Y mi respuesta será no. Se enfrenta a retos difíciles, pero tiene una historia que se remonta a siglos y este es solo un momento. Saldremos adelante y seguirá vigente».. ¿Por qué eligió estudiar Derecho?. Elegí Economía pero me pareció aburrida, así que me cambié a Derecho. Me arrepentí otra vez. Derecho me pareció aún más aburrido. Hasta que caí en un curso de Derecho Internacional y me di cuenta de que me apasionaba. Mucho más tarde, 30 años, después, me arrepentí por tercera vez. Pensé que debería haber estudiado Historia o Literatura. Lo pensé cuando mis hijos estudiaron Historia, Literatura, Sociología, esas cosas.. ¿En vez de Derecho o además de Derecho?. Estoy feliz con mi trabajo pero me arrepiento de haber perdido los años de la universidad. Es que la universidad no debería dirigirse a la actividad profesional. Debería ser una invitación a descubrir lo que nos apasiona. Y a mí me encanta el Derecho en su interacción con la historia, la literatura, las ideas, la cultura, el cine… El Derecho como parte de un todo.. ¿Tenía interés por la literatura con 18 años?. Tenía interés por las palabras. En clase, al estudiar textos jurídicos, debatíamos el significado de cada palabra, de cada frase.. ¿Y por la belleza de las palabras? ¿Por la poesía?. La poesía me ha importado más de adulto pero estoy pensando en que la obra literaria más importante en mi vida ya estaba en mi cabeza cuando tenía 15 años: Leonard Cohen, Songs of Love and Hate.. ¿Era esa una época de optimismo intelectual para la gente que estaba en el Derecho?. Entré en Cambridge en octubre de 1979. Tenía 18 años y… No sabíamos nada del mundo. No sabíamos nada de Derecho. No entendíamos la relación entre las ideas jurídicas, la política, la cultura y la historia. A los 18 años, uno no sabe mucho. Mis profesores eran hombres blancos, británicos que creían que Gran Bretaña era el centro del universo y que todo giraba en torno a nuestras islas. La idea dominante en mi educación era: estudias Derecho en Cambridge, en el centro del mundo.. Acaba de aparecer una novela, Las pruebas de mi inocencia, de Jonathan Coe. Habla de Cambridge en 1982 y del nacimiento de un nuevo conservadurismo académico.. Yo llegué en 1979. En mayo de ese año, Margaret Thatcher fue elegida primera ministra. Me da apuro decirlo, pero fueron mis primeras elecciones y voté por Thatcher. ¿En qué estaba pensando? Creo que fue por feminismo, aunque ahora nos parezca una locura. Fue un período muy negativo para el Reino Unido porque desató el poder corporativo. Creo que el Reino Unido estaba perdiendo su alma en 1979.. En Calle Londres, 38 había una idea: el juicio a Pinochet fue un buen intento. No lo conseguimos, no ganamos, pero estuvimos cerca y abrimos puertas.. El momento más decisivo de mi vida profesional fue el 25 de noviembre de 1998, el día del veredicto en el primer caso Pinochet en la Cámara de los Lores, cuando se dictaminó por tres votos contra dos que un exjefe de Estado no tiene inmunidad por crímenes internacionales según el precedente de Nuremberg. El ambiente en la sala ese día fue increíble. La gente se daba cuenta de que algo estaba cambiado para siempre y para bien. Venía un cambio radical de valores.. Y comparado con esto, el hecho de que Pinochet regresara a Chile importaba relativamente.. Es que eso también tiene una interpretación compleja. Es verdad. Pinochet volvió a Chile por un acuerdo entre el Reino Unido y Chile. Pero dicho acuerdo consistía en que Pinochet perdía su inmunidad, que sería investigado y procesado. Así fue. Estuvo bajo arresto domiciliario. Comenzaron los procesos penales en Chile. Y hay otra cuestión importante: España vio reconocida su jurisdicción legal para presentar el caso. Surgía entonces una pregunta: ¿cuál es la autoridad moral de España para llevar a Pinochet ante la justicia cuando nunca se ha hecho justicia a sí misma por su dictadura? Esa pregunta surgió en mis conversaciones con los jueces Garzón, Garcés y Castresana. Y todos me dijeron por separado lo mismo: «Sí, en cierto modo hablábamos de Pinochet, pero en realidad se trataba de Franco».. ¿Ese momento de optimismo de 1998 se ha perdido?. Lo que logramos no se ha perdido. Está bajo presión porque varios países han dado la espalda al sistema de valores de 1945 y a la idea de la rendición de cuentas. Pero esta es una carrera de fondo. El precedente de Pinochet, desde el momento en que se estableció, fue para siempre y permitió iniciar procesos legales contra Putin, Netanyahu, Duterte… Estamos en un momento de presión, sí. No en un momento de colapso. Nuestro mundo no se ha acabado.. El Secretario de Estado de Guerra estadounidense Pete Hegseth instó a sus tropas a ignorar las «normas absurdas» sobre los crímenes de guerra.. Me parece una postura incorrecta y que no va a perdurar. Durante la historia, muchos políticos han expresado opiniones similares y han sido superados.. «La detención de Maduro en Estados Unidos es manifiestamente ilegal y no resuelve nada». Intente mantener la mayor distancia intelectual posible. No piense en lo que le gustaría que sucediera, sino en el bien común. ¿Por qué sería positivo juzgar a Netanyahu, Putin y a Assad? ¿Y cuáles son los riesgos?. Los juicios de Núremberg y el caso Pinochet establecieron que, como mínimo, los políticos saben que el horizonte del enjuiciamiento y la rendición de cuentas existe. Si cruzan determinadas líneas se exponen a riesgos. Existe una consecuencia no deseada: cuando se presentan acusaciones contra el primer ministro Netanyahu o se habla de los crímenes del señor Hegserth, se refuerza su apoyo interno. Todos supimos que acusar a Vladimir Putin reforzaría su figura en Rusia. Mi opinión es que la Corte Penal Internacional no debería haber presentado acusaciones públicas. Deberían haber sido acusaciones secretas.. Esta era una idea que estaba en Calle Londres 38. Tomemos a los funcionarios de Basar al-Assad. No todos eran criminales pero temían el futuro después de Assad y por eso saboteaban la democracia en Siria. O sea, que un poco de impunidad ayuda al bien común.. Nunca se logra la justicia total. Menos, en tiempos de guerra. No existe la justicia total en España ni en el Reino Unido ni en Ruanda. La justicia siempre es parcial y siempre ocurrirá que las personas poderosas lo tendrán mejor para eludir sus responsabilidades. Siempre existe la impunidad y corresponde a cada sociedad decidir cuánta acepta. España ha decidido no investigar los crímenes del régimen franquista. Personalmente, dudo de que sea la decisión correcta. Reino Unido está tomando sus decisiones respecto a Irlanda del Norte, ¿cuánta justicia haremos? Mi opinión es que hay que encontrar un equilibrio. Los procesamientos y las investigaciones son necesarias pero investigar a todo el mundo no tienen sentido. No sería práctico. Es mejor identificar los casos emblemáticos y aplicar sobre ellos algún tipo de justicia formal. También creo que hay otras formas de justicia: las comisiones de verdad y reconciliación; la justicia cultural. Películas, series de televisión, poemas, canciones, novelas… Hay un libro de Roberto Bolaño, Nocturno de Chile, que tuvo un papel fundamental en Chile. Fue otra manera de narrar lo que está bien y lo que está mal.. En España, no investigar funcionó muy bien durante 30 años y luego se convirtió en un problema político.. Creo que un país es como una familia. En las familias, el silencio existe pero el olvido no. El silencio no hace desaparecer las cosas. España, Gran Bretaña, Alemania, Ruanda y Yugoslavia están viviendo experiencias diferentes en relación con sucesos ocurridos hace 50 ó 100 años. Pero los sucesos no desaparecen. Las experiencias pasadas influyen siempre en las decisiones, las ideas y las acciones que emprendemos hoy y en el futuro. No existe una solución mágica que lo resuelva todo.. En la última década y media hemos visto cómo los gobiernos autoritarios han sido desafiados por sus pueblos en Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bielorrusia, Rusia, Irán, Hungría… No cayeron.. Creo que la vida se mueve en ciclos. La generación que vivió los años 30 y 40 en Europa desaparece. Su experiencia directa de los horrores y de lo que somos capaces de hacernos unos a otros se pierde y eso crea un vacío. Creo que no vamos a repetir exactamente lo que hicimos en el pasado, pero sí que podemos reabrir puertas. La experiencia histórica nos enseña que estas cosas van por ciclos, y ahora estamos en un ciclo en particular. Y luego pasaremos a otro ciclo, que probablemente traerá cosas mejores. Así es la naturaleza humana.. ¿Qué le pareció ver a Nicolás Maduro detenido en Estados Unidos?. Bueno, acabo de regresar de La Haya y adivine con quién me senté en la Corte Internacional de Justicia el lunes [enseña una fotografía en su móvil]. Delcy Rodríguez.. Represento a Guyana en un caso contra Venezuela y Rodríguez compareció ante la corte el lunes. ¿Maduro? No creo que sea útil ir por el mundo secuestrando líderes extranjeros y llevándolos al territorio propio para juzgarlos. Hay una paradoja: la Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó hace dos años que un expresidente estadounidense goza de inmunidad prácticamente absoluta ante un proceso penal. Pero, al mismo tiempo, Estados Unidos afirma que el señor Maduro no tiene inmunidad y que su Gobierno es libre de detenerlo y someterlo a juicio. Es manifiestamente ilegal y no resuelve nada.. ¿Qué le parece el uso de la palabra genocidio en Gaza? ¿Se trata de un fetiche político, algo que utilizamos para ganar una guerra cultural o es un término judicial preciso?. Soy cuidadoso al respecto porque estoy involucrado en otro caso ante la Corte Internacional de Justicia, el de Gambia contra Myanmar [por la persecución de la minoría rohingya]. Yo defiendo a Gambia que argumenta que Myanmar perpetró un genocidio. La Corte nunca ha declarado a un Estado responsable de genocidio y por eso el caso es significativo. El fallo se dará a conocer a finales de este año. Entonces tendremos una idea más clara de lo que podría suceder con el caso de Sudáfrica e Israel. Los jueces tendrán que abordar la relación entre el derecho de un país a defenderse de los ataques, incluidos los ataques terroristas, y las obligaciones impuestas por la Convención de 1948 para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, por otro.. ¿Han tenido sus libros algún efecto político real y concreto?. Recibo muchas consultas. Y tengo muchos lectores, algunos inesperados. Hace unos años, salió un artículo en la revista Time, un perfil de Benjamin Netanyahu. El único libro que mencionó fue Calle Este-Oeste. Por lo visto, le encanta, pero no parece evidente que haya tenido en cuenta el libro al determinar las políticas de Israel. O sea que no tengo ni idea de cuál es el efecto práctico de mis libros. Quizá hayan contribuido a una mayor conciencia sobre los crímenes de lesa humanidad y el genocidio. ¿Ha detenido los crímenes de lesa humanidad o el genocidio? ¿Quién sabe? Quizás haya ocurrido lo contrario.. ¿Puedo preguntarle por la expulsión de Baltasar Garzón de su carrera judicial?. Sí. Los organismos pertinentes de la ONU concluyeron que esa decisión era errónea desde el punto de vista legal. No conozco todos los detalles, no he estado involucrado en el caso, pero entiendo que es probable que hubiera un componente político bastante significativo en todo el proceso.. Algunos políticos y activistas de izquierdas presentan la judicatura como parte de una conspiración conservadora.. No me convencen mucho las teorías de la conspiración. En 1998, todo el mundo hablaba de que el arresto de Pinochet era una gran conspiración con mucha gente de por medio. Lo que muestro en el libro es que todo fue una especie de accidente y que pequeños hechos aparentemente irrelevantes cambiaron el mundo. La mañana del 16 de octubre de 1998, Baltasar Garzón recibió una llamada del número dos de la Embajada del Reino Unido, John Dew: «Pinochet se va de Londres el sábado. Si quieres hacer algo, es ahora». Si Garzón no hubiera recibido esa llamada, que debió de durar un minuto, Pinochet jamás habría sido arrestado. John Dew había trabajado con Garzón en un asunto de blanqueo de dinero en Gibraltar y que le pareció bien devolverle el favor. Fue una intervención personal, no una conspiración. Fue un acto humano que cambió el mundo. Creo que así suelen funcionar las cosas.. La última. Escribí ayer a un amigo que es profesor de Derecho Civil y le pregunté sobre Derecho Penal Internacional. Me dijo «No soy muy optimista. No es mi especialidad, pero no creo que avancen las cosas mucho». Y luego le pregunté sobre Derecho Civil Internacional. Y me respondió que funciona bien: «No tenemos un código internacional en singular. Todo se basa en ajustar normas, y en la práctica, las cosas funcionan razonablemente bien».. Pero con el Derecho Penal pasa lo mismo. Existe una vasta red de tratados y convenios internacionales que rigen prácticamente todo lo que hacemos a diario. Las llamadas que hacemos, las cosas que compramos, los viajes que emprendemos, lo que leemos, lo que comemos, el aire de la atmósfera… Es un enorme conjunto de normas que funcionan increíblemente bien. No se está derrumbando, no está desapareciendo, se mantiene vigente. Es silencioso. No lo vemos, no sabemos de él. Pero el hecho de que usted tenga tu teléfono en la mano, le envíe un mensaje a su amigo y que él le responda se basa en normas internacionales. Y habrá civiles asesinados en el futuro, ocurrirán cosas horribles y se violarán las normas. Pero esto no significa que el mundo del derecho internacional haya llegado a su fin. Todo lo contrario.
Cultura // elmundo
