Esta es la cronología de cómo un edificio público de la Comunidad de Madrid va a acabar siendo sustituido por 162 pisos cuya venta beneficiará a un privado. Está en Vía Lusitana, 21, en el distrito de Carabanchel de capital de España. El Gobierno de Ignacio González (PP, 2012-2015) lo vendió en 2014 porque necesitaba dinero a toda prisa, ahogado por la crisis. Sin embargo, no lo abandonó: se quedó dentro alquilado, por lo que el edificio mantuvo un uso público tras cambiar de dueño, que pasó a ser la Cámara de Comercio. Menos de 10 años después, Madrid ya había pagado más en alquileres de lo que había ingresado por la venta. Ahora, la Cámara de Comercio le ha vendido el terreno a una empresa que quiere construir allí 162 pisos. Es la culminación de un negocio ruinoso para la Administración regional, vaciada del patrimonio de todos los madrileños, sin beneficio económico por la venta tras pagar 12 años de alquiler y obligada a encontrar un nuevo enclave para prestar los servicios que ofrecía hasta julio en este lugar.. Seguir leyendo
EL PAÍS radiografía una operación ruinosa, en la que el Gobierno de Ignacio González se deshizo del inmueble para luego quedarse alquilado y pagando en total más de lo que obtuvo por la venta
Esta es la cronología de cómo un edificio público de la Comunidad de Madrid va a acabar siendo sustituido por 162 pisos cuya venta beneficiará a un privado. Está en Vía Lusitana, 21, en el distrito de Carabanchel de capital de España. El Gobierno de Ignacio González (PP, 2012-2015) lo vendió en 2014 porque necesitaba dinero a toda prisa, ahogado por la crisis. Sin embargo, no lo abandonó: se quedó dentro alquilado, por lo que el edificio mantuvo un uso público tras cambiar de dueño, que pasó a ser la Cámara de Comercio. Menos de 10 años después, Madrid ya había pagado más en alquileres de lo que había ingresado por la venta. Ahora, la Cámara de Comercio le ha vendido el terreno a una empresa que quiere construir allí 162 pisos. Es la culminación de un negocio ruinoso para la Administración regional, vaciada del patrimonio de todos los madrileños, sin beneficio económico por la venta tras pagar 12 años de alquiler y obligada a encontrar un nuevo enclave para prestar los servicios que ofrecía hasta julio en este lugar.. Más información. “Carabanchel está entrando en una nueva fase de transformación urbana, cultural y residencial”, se lee en un comunicado de la firma de asesoramiento en inversiones inmobiliarias BGO fechado el 23 de septiembre. “Con este telón de fondo, Dazia Capital y BGO van a desarrollar un proyecto residencial de 162 casas en Vía Lusitana, 21″, se detalla sobre un proyecto que se encuadra en una alianza para invertir 500 millones de euros en el mercado residencial español.. El objetivo es construir un edificio de nueve plantas con viviendas de uno, dos y tres dormitorios que disfrutarán de servicios comunes como piscina, pádel, gimnasio y centro de wellness en los 14.460 metros cuadrados de superficie construida del complejo. No quedará nada de las instalaciones de la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda, que dedicaba la infraestructura a labores de archivo, formación o atención a los ciudadanos.. “Hay que leer la cara B de esta operación”, pide Almudena, una vecina del barrio movilizada frente al proyecto de construir esa urbanización. “Por un lado, hay que derribar un edificio perfectamente utilizable y unas aulas construidas hace unos 15 años, provocando un daño medioambiental grave e innecesario”, argumenta. “Por otro lado, cuando se hace un edificio de estas características, se hace necesario planificar las dotaciones: colegio, sanidad, transporte público… lo que no se ha hecho”, sigue. “Y para finalizar: las nueve plantas de altura supondrían una edificabilidad que perjudica sustancialmente a los vecinos que compraron los pisos hace 25 años con unas calles amplias y un parque al que acceder de manera directa”, lamenta. “Los desmanes del PP en esta zona y la falta de escrúpulos para sus ‘negocios’ son de aurora boreal”.. Así será el residencia de 162 pisos de Dazia Capital y BGO en Vía Lusitana, 21, en una imagen cedida por Dazia.. Madrid vendió este edificio por 16.697.836 euros en mayo de 2014, según información proporcionada por el Gobierno a EL PAÍS en aplicación de la ley de transparencia en 2022. Para entonces, el Ejecutivo regional, que se había quedado como inquilino en la instalación, llevaba pagados 18.133.564,08 euros en concepto de alquiler. Es decir, 1,4 millones de euros más de lo que ingresó por venderlo. De haberse mantenido la progresión de alquileres hasta julio de 2026, cuando la Administración abandonó la propiedad, la factura total por la renta habría ascendido a casi 26 millones de euros, y el agujero económico con respecto a lo ingresado por la venta, a más de nueve millones.. EL PAÍS ha proyectado estas cifras a partir de la evolución de las rentas oficiales comunicadas por la Comunidad de Madrid hasta 2022 porque la Comunidad le remitió a hacer una nueva solicitud de transparencia cuando las pidió.. La consejera de Economía, Hacienda y Empleo, Rocío Albert en la clausura de la jornada inaugural del III Madrid Investment Forum.COMUNIDAD DE MADRID (Europa Press). “Desde la Cámara de Madrid no vamos a realizar declaraciones”, se limita a decir un representante de prensa de esta institución. Esto dice el Gobierno de la Comunidad de Madrid de Isabel Díaz Ayuso, que debía aprobar la operación por tener la tutela administrativa de la Cámara de Comercio, cuyo presidente, Ángel Asencio, ha podido permanecer en el cargo gracias a una reforma del Ejecutivo conservador.. “La Comunidad de Madrid autorizó la operación de venta el pasado 25 de marzo, tras un proceso abierto de comercialización y concurrencia competitiva por parte de la Cámara, y en conformidad con la normativa reguladora de la tutela administrativa de las Cámaras de Comercio recogida en la Ley 2/2014 y en el Decreto 7/2022″, explica un portavoz de la consejería de Economía, Hacienda y Empleo, que dirige la consejera Rocío Albert. Esta consejería abandonó la instalación en julio y la mudanza costó 100.000 euros.. El de Vía Lusitana no es un caso único. No, al menos, en lo que se refiere a su venta. Con Ignacio González al frente (2012-2015), la Comunidad de Madrid recibió 146 millones por vender nueve inmuebles (incluyendo este de Carabanchel). A finales de 2022, ya había gastado en alquilar esos mismos edificios 73 millones de euros. Fue la aplicación de la fórmula de sell and lease back. Una apuesta de riesgo que respondía a una situación casi desesperada.. “Ni un puto duro”. “No tenemos ni un puto duro”, había dicho ya en 2011 la presidenta regional, Esperanza Aguirre, en un desliz que retrata una época de angustias presupuestarias derivadas de la crisis provocada por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Para solucionarlo, su sucesor, Ignacio González, emprende una serie de operaciones que con el paso del tiempo se han revelado desastrosas.. Vende, por ejemplo, una promoción de 2.935 viviendas públicas por 201 millones. En 2025, el Gobierno de Ayuso tuvo que recuperar las 1.721 que todavía no había vendido el fondo comprador en el mercado libre, pagando a cambio de ello 111 millones de euros.. Y también apuesta por dar una doble pirueta con varias de las propiedades más emblemáticas de la Comunidad, situadas en calles tan apetecibles para los compradores como Carrera de San Jerónimo, Gran Vía o Zurbano. Pero Madrid quiere seguir usándolas tras venderlas. Es decir, el Gobierno propone cobrar del comprador con una mano y con la otra ir devolviendo el dinero año a año en forma de alquiler. Es la semilla que germina ahora en la construcción de 162 pisos allí donde estaban las oficinas de la Consejería de Economía, Empleo y Hacienda, que se usaban como colegio electoral de los vecinos del barrio.
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