Le Chasseur français es una revista mensual francesa dedicada a la caza. Publicada por primera vez en 1885, sus primeros anuncios clasificados estuvieron dedicados a los rifles, los perros y las vacas. Diez años más tarde apareció el primer anuncio matrimonial para convertirse, a lo largo de más de un siglo, en la publicación más fiable y eficaz para encontrar pareja. Según la propia revista, unos 450.000 corazones solitarios, hombres y mujeres, lo intentaron a través de sus páginas y, aunque el éxito no estaba siempre garantizado, presumen de que es probable que un 80% de los anuncios acabase en matrimonio.. Seguir leyendo
Le Chasseur français es una revista mensual francesa dedicada a la caza. Publicada por primera vez en 1885, sus primeros anuncios clasificados estuvieron dedicados a los rifles, los perros y las vacas. Diez años más tarde apareció el primer anuncio matrimonial para convertirse, a lo largo de más de un siglo, en la publicación más fiable y eficaz para encontrar pareja. Según la propia revista, unos 450.000 corazones solitarios, hombres y mujeres, lo intentaron a través de sus páginas y, aunque el éxito no estaba siempre garantizado, presumen de que es probable que un 80% de los anuncios acabase en matrimonio. Seguir leyendo
Le Chasseur français es una revista mensual francesa dedicada a la caza. Publicada por primera vez en 1885, sus primeros anuncios clasificados estuvieron dedicados a los rifles, los perros y las vacas. Diez años más tarde apareció el primer anuncio matrimonial para convertirse, a lo largo de más de un siglo, en la publicación más fiable y eficaz para encontrar pareja. Según la propia revista, unos 450.000 corazones solitarios, hombres y mujeres, lo intentaron a través de sus páginas y, aunque el éxito no estaba siempre garantizado, presumen de que es probable que un 80% de los anuncios acabase en matrimonio.. Imagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026.© Sophie CalleImagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026.© Sophie CalleImagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026. © Sophie CalleImagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026. © Sophie CalleDoble página de ‘On the Hunt’ de Sophie Calle. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026Doble página de ‘On the Hunt’, de Sophie Calle. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026.Doble página de ‘On the Hunt’ de Sophie Calle. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026Portada de ‘On the Hunt’, de Sophie Calle. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026.. Sophie Calle (París, 1953) supo de la publicación en 2017, cuando recibió una invitación del Museo de la Caza y la Naturaleza de París para realizar una exposición dentro de la institución, Beau doublé, Monsieur le Marquis. “No sabía nada de caza, pero sí de cazar a un hombre”, reconocía la artista, convertida hoy en una de las figuras más relevantes del arte francés, tras haber convertido el espacio público en un coto, y la intimidad, propia y ajena, en alimento de su arte. Sus proyectos, a los que le gusta referirse como “rituales”, la han llevado a invitar a extraños a pasar horas en su cama para documentar el resultado, a trabajar como limpiadora en un hotel, con el fin de trazar los perfiles de los huéspedes a través de sus pertenencias, a seguir a un extraño desde París hasta Venecia, o a invitar a más de 100 mujeres a responder a la carta de ruptura que la envió su propio ex.. En On the Hunt (A la caza), su última publicación, la artista utiliza el arte cinegético como una metáfora que le permite explorar el amor como una búsqueda en la que se mezcla el deseo, las expectativas sociales y las relaciones de poder. En ella se combina el humor, lo absurdo y la vulnerabilidad para cuestionar las convenciones y expectativas que condicionan el deseo amoroso. Concebido inicialmente con el título À l’affût (Al acecho), el libroreúne un repertorio de las cualidades femeninas y masculinas más deseadas. Para ello, la artista seleccionó una serie de anuncios publicados en Le Chasseur français entre 1895 y 2010, a los que sumó otros procedentes del semanario Le Nouvel Observateur y de la plataforma de citas Meetic, insertados a partir de 1990, así como mensajes extraídos de la aplicación Tinder, de entre 2017 y 2019.. Imagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026. © Sophie Calle. Organizados por décadas y diferenciados por colores —rojo para los hombres, azul para las mujeres—, los anuncios presentan demandas que oscilan entre lo pragmático y lo absurdo. Calle condensa las aspiraciones de cada época en títulos que, en su concisión, a menudo rozan la caricatura. Al seleccionarlas, clasificarlas y titularlas, hace visibles sus contradicciones. Si a finales del siglo XIX la fortuna podía compensar una reputación dudosa, como la de una mujer que no fuera virgen, con el tiempo aparecieron otros requisitos como la ternura, la buena salud o la compatibilidad. “Buena presa, capaz de sustituir a la madre fallecida”, reza el título que resume las demandas masculinas de los años cincuenta; “inteligente a ser posible”, “pecho voluminoso, caderas anchas y, a ser posible dulces”, son otras de las más tardías. Las mujeres, por su parte, aspiraban a “descansar la cabeza sobre unos hombros masculinos y fuertes”. Con el paso de las décadas, las exigencias parecen haberse moderado: los hombres las prefieren “sin dolores de cabeza”, mientras ambos sexos coinciden en que su pareja debe estar “al alcance”. El amor parece haber pasado de exigir demasiado a conformarse con que alguien viva cerca.. Si bien la descripción del otro en estos anuncios revela una dimensión instrumental del deseo, Calle presenta cada grupo impreso sobre dos tipos de fotografías: tomas nocturnas de animales captadas con una cámara infrarroja, procedentes de un estudio realizado en las cercanías de las autopistas francesas, y otras que muestran puntos de observación que funcionan como atalayas. Las yuxtaposiciones hablan tanto del deseo por encontrar al otro como de un ejercicio de control, al tiempo que planean varias preguntas cruciales: ¿quién es el cazador y quién la presa?, ¿quién elige?, ¿quién termina convertido en objeto de deseo?. Imagen perteneciente a ‘On the Hunt’. Cortesía de la autora y Atelier EXB, París, 2026.© Sophie Calle. La combinación de texto e imagen es una constante en la obra de Calle y también uno de sus mayores desafíos. Bajo la aparente sencillez de las imágenes y su escaso atractivo visual se esconden complejos juegos de asociaciones que estimulan la imaginación del lector. La maestría de la artista reside en esa capacidad para hacer que la palabra y la imagen, sin explicarse mutuamente, abran nuevas posibilidades. En esta ocasión, la implicación del lector aumenta a medida que recorre los veinticuatro pequeños sobres que componen el libro. Se trata de un proceso de lectura activa durante el cual debe decidir qué cara de las imágenes, el anverso o el reverso, quiere contemplar, qué muestra y qué deja oculto. Traza así su propio recorrido en busca de una pareja sentimental, reproduciendo el juego de roles que sugiere el título: ser el cazador o la presa, el observador o el observado.. La obra de Calle siempre se mueve entre lo real y lo ficticio. Trabaja con la realidad, pero al seleccionar el material y ponerlo en relación transforma su significado introduciendo una dimensión ficticia. Con frecuencia se dice que su obra gira en torno a la intimidad, pero la propia artista asegura que es la ausencia, todo aquello que no está, lo que la mueve. Así, en On the Hunt, esa ausencia puede encontrarse en la carencia que expresan los anuncios, cada descripción del otro parece responder a algo que falta. La búsqueda amorosa no revela únicamente lo que deseamos encontrar en los demás, sino también aquello que sentimos que nos falta.. On the Hunt. Sophie Calle. Atelier EXB, 2026. 112 páginas. 52 euros.
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