Dos hombres están siendo investigados por la Guardia Civil por cometer presuntamente un delito continuado de maltrato animal en una muy conocida escuela de adiestramiento y residencia canina de Navalcarnero (Madrid), con más de 30 años de experiencia, de la que son propietarios. En el registro del enorme complejo, según ha informado a este diario un portavoz del instituto armado, los agentes constataron “deficiencias muy graves” y hallaron un perro muerto y a otros 46 vivos en malas condiciones, de los que nueve necesitaron “hospitalización veterinaria inmediata” debido a su “estado de extrema delgadez, anemia y deshidratación”. Veterinarios de la Comunidad de Madrid también detectaron “graves alteraciones sanitarias” y “delgadez” en los animales, así como “deficiencias en las instalaciones” y “ausencia de documentación y registros en el control sanitario”, por lo que ha abierto expediente sancionador. Este diario se ha puesto en contacto con los dos investigados, que no han querido hacer declaraciones, y con una adiestradora que trabajó allí hasta 2023, que nunca vio irregularidades.. Seguir leyendo
Nueve animales necesitaron hospitalización debido a su estado de extrema delgadez, anemia y deshidratación mientras se investiga a los dueños por maltrato animal y por “deficiencias muy graves” en las instalaciones
Dos hombres están siendo investigados por la Guardia Civil por cometer presuntamente un delito continuado de maltrato animal en una muy conocida escuela de adiestramiento y residencia canina de Navalcarnero (Madrid), con más de 30 años de experiencia, de la que son propietarios. En el registro del enorme complejo, según ha informado a este diario un portavoz del instituto armado, los agentes constataron “deficiencias muy graves” y hallaron un perro muerto y a otros 46 vivos en malas condiciones, de los que nueve necesitaron “hospitalización veterinaria inmediata” debido a su “estado de extrema delgadez, anemia y deshidratación”. Veterinarios de la Comunidad de Madrid también detectaron “graves alteraciones sanitarias” y “delgadez” en los animales, así como “deficiencias en las instalaciones” y “ausencia de documentación y registros en el control sanitario”, por lo que ha abierto expediente sancionador. Este diario se ha puesto en contacto con los dos investigados, que no han querido hacer declaraciones, y con una adiestradora que trabajó allí hasta 2023, que nunca vio irregularidades.. Según ha podido saber EL PAÍS, se trata de la Escuela Residencia Canina Narub, abierta hace más de 30 años en la carretera de Navalcarnero a Aldea del Fresno, donde cuenta con unas instalaciones de 15.000 metros cuadrados que han sido clausuradas por la Guardia Civil. La residencia, que también acoge a gatos y animales exóticos, ofrecía, además de adiestramiento canino, “hidroterapia y fisioterapia para la rehabilitación de perros”, técnica a la que dedicó un reportaje Telemadrid. En el centro se impartían también “cursos de adiestrador canino profesional con certificado oficial”, por los que han pasado, según la página de Facebook del establecimiento, más de 400 alumnos. También daban cursos de auxiliar clínico veterinario.. Según su web, tiene veterinario y “destaca por sus modernas instalaciones, completamente equipadas, cómodas, amplias y con un sistema de climatización para cada época del año (con aire acondicionado y calefacción)”. Además, “cuenta con un patio exterior, parques para perros pequeños, zonas de paseo y recreo, así como la instalación de cámaras webcam para que los propietarios” pudieran ver a sus animales. “Esta residencia ofrece un entorno seguro y lleno de actividades, donde cada animal recibe atención personalizada y cuidados pensados para su bienestar y felicidad”, asegura la empresa en su publicidad.. Pero detrás de este idílico hotel para perros, que llegó a promocionar de joven el futbolista Fernando Torres, se escondía un presunto delito de maltrato a decenas de mascotas. La voz de alarma la dio en junio el dueño de un perro que, “al ir a recogerlo, vio que pesaba la mitad y que estaba en mal estado de salud”, según describe el portavoz de la Guardia Civil. “No dejen a sus mascotas en este sitio que, por decir algo, es penoso. Mal atendidos los animales y en malas condiciones”, decía una reseña escrita en internet este mismo verano. “Es la peor residencia donde ha estado mi perra, en cuatro días me la devolvieron enferma, un auténtico desastre”, comentaba otro cliente.. “Horrible, dejamos a nuestro perro porque hace unos años dejábamos a nuestra perrita y estábamos contentos. Pero han debido cambiar los dueños y la experiencia ha sido muy mala. El sitio está superdescuidado y, cuando le recogimos, y solo estuvo dos días, su comportamiento era de miedo. Si le dejábamos solo 10 minutos, lloraba y actuaba como si le fuéramos a pegar”, lamenta otro usuario.. Tras recibir varias denuncias más de personas que habían dejado en Narub a su animal para una estancia y los habían recogido en los huesos y de “varias denuncias vecinales en las que se alertaba del deficiente estado de las instalaciones”, así como de la “carencia de agua y alimento” para los animales, la Guardia Civil, a través de su Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona), se puso a investigar el caso y descubrieron que había muchas más víctimas. Los agentes entraron en la propiedad a hacer una inspección junto a veterinarios la Consejería de Medio Ambiente de Madrid y constataron “deficiencias muy graves de las instalaciones”, que no han detallado a preguntas de este diario, y el “mal estado en general” de los animales que vivían en ellas.. En el recinto, localizaron incluso el cadáver de un perro y procedieron a la incautación de 46 canes, de los que nueve requirieron “hospitalización inmediata debido a que sufrían caquexia”, es decir, un cuadro de “extrema delgadez, anemia y deshidratación”. Otros presentaban “signos de enfermedades, mal estado generalizado, parásitos y lesiones”. Los animales fueron entregados a la Comunidad que, a través de la Federación de Asociaciones Protectoras y de Defensa Animal (Fapam), los distribuyó a distintas protectoras para atenderlos y custodiarlos hasta la localización de sus dueños.. View this post on Instagram. Finalmente, se procedió a la investigación de dos hombres por supuesto delito de maltrato animal, los dos propietarios de las instalaciones. Los presuntos autores ya han pasado a disposición judicial por el delito de maltrato animal y las instalaciones se han clausurado. Tras la muerte del fundador del negocio, los propietarios son Ignacio y Rubén Arias. Con este último ha hablado por teléfono este diario y ha confirmado que la residencia está cerrada, pero nada más: “Por consejo de mi abogado no voy a hacer ningún tipo de declaraciones porque estamos en proceso de defensa”.. Un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente ha detallado a este diario las actuaciones realizadas: “Veterinarios de la Comunidad de Madrid realizaron una inspección completa en la Escuela Canina Narub el pasado 15 de julio”. Además, se realizó “un análisis individual de los 49 animales encontrados en ella, en la que se pudo comprobar la existencia de graves alteraciones sanitarias y de bienestar animal, además de delgadez de diversa consideración en varios” de los ejemplares.. Durante la inspección, añade el portavoz, también “se observaron diversas deficiencias en las instalaciones y en el manejo de los animales”, así “como ausencia de documentación y de registros obligatorios para verificar adecuadamente la trazabilidad y control sanitario de los animales alojados”. Por todo ello, se hizo “una retirada provisional de 46 perros ―hubo otros tres de los que los dueños de la residencia demostraron ser propietarios―, que fueron trasladados a varias entidades de protección animal y “se les prestó atención veterinaria inmediata, especialmente a los casos más extremos”. Asimismo, se ha procedido “a la suspensión temporal de las actividades de esta escuela” en cuanto a “recogida de animales abandonados, residencia, escuela de adiestramiento y criadero” y “se ha abierto un expediente” para valorar posibles medidas sancionadoras.. Berta Ruiz, adiestradora que impartió “durante un par de años” y cursos “de intervenciones asistidas con animales y de adiestramiento de base” en la escuela, no se puede creer lo ocurrido, que conoce al habla con este diario: “Primera noticia, me dejas de piedra, estoy en shock, sorprendida es poco, no me lo explico, no entiendo qué ha podido pasar. Ruiz asegura que ”nunca” vio “nunca ninguna cosa rara ni ninguna irregularidad”. “Siempre les ha ido superbien y allí había mucha vidilla y muchos perretes”, ha señalado. El trabajo de profesora de Ruiz, que en 2023 dejó de colaborar con el establecimiento, se desarrollaba en las aulas y en pistas de adiestramiento, donde los perros van con sus dueños y no se quedan a dormir ni comer. No tenía contacto con la residencia, “pero veía salir a los clientes sonrientes y felices”.. Los dos propietarios del hotel y centro de adiestramiento, que han dado de baja todos sus perfiles en redes sociales poco después de que este periódico los llamara, se enfrentan a un delito por maltrato animal, que en el caso de “lesiones y maltrato básico”, supone penas de prisión de 3 a 18 meses o de multa de 6 a 12 meses si se causa a un animal una lesión que requiere tratamiento. También contemplan, en el caso de los profesionales, inhabilitación de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio, comercio y tenencia de animales. Para casos en los que el animal haya muerto, la pena de cárcel aumenta de 12 a 24 meses y, la inhabilitación, de dos a cuatro años.
Feed MRSS-S Noticias
