La batalla por el futuro de las lagunas de Ambroz ha llegado a los tribunales. Más Madrid presentó el pasado 4 de junio una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Madrid para que investigue si la autorización concedida por la Comunidad de Madrid a la empresa Tolsa para reactivar una explotación de sepiolita en este enclave del este de la capital puede constituir delitos contra el medio ambiente o prevaricación urbanística. La formación denuncia que los trabajos iniciados el pasado 1 de junio están provocando daños sobre un ecosistema que alberga más de 1.800 especies y afectan a fauna protegida en plena época de reproducción.. Seguir leyendo
El partido liderado por Rita Maestre en la capital denuncia que la Comunidad de Madrid autorizó la prórroga minera de Tolsa con informes desactualizados
La batalla por el futuro de las lagunas de Ambroz ha llegado a los tribunales. Más Madrid presentó el pasado 4 de junio una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Madrid para que investigue si la autorización concedida por la Comunidad de Madrid a la empresa Tolsa para reactivar una explotación de sepiolita en este enclave del este de la capital puede constituir delitos contra el medio ambiente o prevaricación urbanística. La formación denuncia que los trabajos iniciados el pasado 1 de junio están provocando daños sobre un ecosistema que alberga más de 1.800 especies y afectan a fauna protegida en plena época de reproducción.. El conflicto se ha convertido en uno de los principales frentes ambientales de la región porque enfrenta dos visiones opuestas sobre el uso de este espacio de unas 700 hectáreas situado entre los distritos de Vicálvaro y San Blas-Canillejas. Mientras el Gobierno regional defiende la continuidad de una actividad extractiva vinculada a la sepiolita, un mineral industrial del que España es el único productor dentro de la Unión Europea, colectivos vecinales, organizaciones ecologistas y la oposición municipal reclaman la protección de un entorno que durante las dos últimas décadas ha evolucionado desde una antigua explotación minera abandonada hasta convertirse en uno de los enclaves naturales más singulares del municipio de Madrid.. La principal laguna surgió precisamente como consecuencia de la actividad minera. Cuando la explotación alcanzó un acuífero subterráneo, el hueco de la cantera quedó inundado y acabó siendo abandonado. Con el paso de los años, la ausencia de actividad industrial favoreció la aparición de un ecosistema de gran riqueza biológica cuya importancia quedó reflejada en distintos estudios realizados entre 2020 y 2022. El inventario elaborado por el Grupo de Trabajo para la Protección, Conservación y Restauración de las Lagunas de Ambroz contabiliza más de 1.800 especies, entre ellas 1.080 invertebrados, 156 aves, 13 mamíferos, 449 taxones de flora, 11 especies de herpetofauna y 55 especies de hongos. Entre las especies presentes figuran además aves tan emblemáticas como el búho real o el águila real.. La denuncia registrada por la portavoz municipal de Más Madrid, Rita Maestre, cuestiona la decisión adoptada por la Comunidad de Madrid el pasado 22 de mayo para prolongar la concesión minera. El escrito sostiene que la autorización se apoyó en una Declaración de Impacto Ambiental “a punto de caducar” y que no incorporó los estudios de biodiversidad realizados durante los últimos años. Según la formación, la realidad ecológica del espacio es hoy muy distinta a la existente cuando se tramitaron los expedientes originales de explotación y la administración autonómica habría evitado realizar una nueva evaluación adaptada a las condiciones actuales del enclave.. La Comunidad de Madrid rechaza las críticas. Según un portavoz de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo, el proyecto cuenta con “todos los avales medioambientales”. La misma fuente ha declinado pronunciarse sobre la denuncia presentada por Más Madrid ante la Fiscalía.. Tolsa inició las obras de acondicionamiento el pasado 1 de junio, según la denuncia. Entre las actuaciones descritas figuran el “vaciado” de la laguna y la “tala de árboles” en su perímetro para preparar la futura explotación. El documento remitido a la Fiscalía habla de una intervención que estaría “arrasando con toda la vida del perímetro de la laguna de Ambroz” y alerta sobre posibles daños a especies protegidas en plena época reproductora.. Entre las afecciones descritas aparecen aves como la collalba gris, el escribano triguero, la cogujada común o la curruca cabecinegra. La denuncia también menciona la destrucción de madrigueras de conejo de campo y la alteración de poblaciones de insectos que forman parte de la cadena alimentaria del ecosistema. Uno de los casos que más preocupa a los denunciantes es el del saga pedo, una especie catalogada en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid. El escrito pone además el foco en el avión zapador, considerado vulnerable en la región, y asegura que los ejemplares que ocupan uno de los taludes de la laguna están “abandonando sus puestas a consecuencia de las obras y el daño ambiental causado por la maquinaria”.. La controversia trasciende, sin embargo, el ámbito estrictamente ambiental. Las lagunas de Ambroz forman parte de los espacios que diversas organizaciones vecinales y ecologistas aspiran a incorporar al futuro Corredor Verde del Este, una infraestructura ecológica destinada a conectar espacios naturales de Madrid, Coslada y San Fernando de Henares hasta enlazar con el Parque Regional del Sureste. El enclave también había sido señalado como una de las áreas susceptibles de integrarse en el Bosque Metropolitano impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, lo que ha reforzado las demandas para garantizar su protección.. Para José Luis Nieto, concejal y portavoz de Medio Ambiente de Más Madrid, la decisión adoptada por las administraciones gobernadas por el Partido Popular supone una elección entre dos modelos incompatibles de ciudad. “Ayuso y Almeida han decidido sacrificar un ecosistema único por una mina de sepiolita”, afirma. El edil acusa a ambas instituciones de haber concedido la prórroga “a toda prisa”, con informes “caducados” y “obviando los estudios que demuestran la biodiversidad extraordinaria de las lagunas de Ambroz”. Según Nieto, las obras ya están provocando que Tolsa esté “vaciando la laguna y arrasando su entorno”, con “aviones zapadores que abandonan sus nidos” y especies protegidas afectadas por la intervención.. El concejal defiende además una alternativa para el futuro del enclave. A su juicio, con medidas adecuadas de conservación, el ámbito podría convertirse en “la Casa de Campo del Este, el gran pulmón verde del que carece esta zona de la ciudad de Madrid”. Nieto considera que la explotación minera y la conservación ambiental son incompatibles en este caso porque la reanudación de la actividad “supondrá la destrucción completa del ecosistema que se ha creado por renaturalización espontánea”. También cuestiona la necesidad de recuperar precisamente esta explotación minera cuando el yacimiento de sepiolita de la cuenca de Madrid se extiende por amplias zonas de la región. “¿Por qué es necesario reanudar la actividad minera en Ambroz cuando hay mucha sepiolita sin explotar en toda esa veta?”, plantea.. La denuncia solicita a la Fiscalía provincial que investigue si las autorizaciones concedidas pudieron vulnerar la legislación de protección ambiental y si los daños descritos son constitutivos de delito. Mientras tanto, la Comunidad de Madrid mantiene su apuesta por la continuidad de una actividad que considera estratégica por el valor industrial de la sepiolita y por el papel que este mineral desempeña en distintos sectores productivos.
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