¿A qué huele la muerte? En Madrid, a perfume. La empresa municipal de servicios funerarios licita un contrato para que huelan igual los tanatorios, crematorios y oficinas de cementerio dependientes de la empresa municipal de servicios funerarios (SFM). Debe ser “de uso exclusivo” y su objetivo es “mejorar la experiencia de cliente”. También, lograr el “fortalecimiento de la identidad ambiental” de los espacios de la SFM “contribuyendo a generar entornos más acogedores, neutros y emocionalmente adecuados”. Casi como si todos estos lugares fueran una tienda de ropa. Un hotel. O un concesionario de coches. Pero llenos de dolor, lágrimas y corazones rotos. “Márketing olfativo”, lo llaman en la documentación que acompaña a la licitación, que tiene un valor estimado de 100.000 euros si se aplican las prórrogas que llevarían a que el contrato tenga una vigencia de tres años.. Seguir leyendo
La empresa municipal de servicios funerarios licita un contrato para ampliar el servicio integral de “marketing olfativo” en tanatorios, crematorios y oficinas de cementerios
AYUNTAMIENTO DE MADRID. La empresa municipal de servicios funerarios licita un contrato para ampliar el servicio integral de “marketing olfativo” en tanatorios, crematorios y oficinas de cementerios. El audio de esta noticia utiliza una voz sintética generada por Inteligencia Artificial y podría tener algunas inconsistencias.. Vista del cementerio madrileño de La Almudena.Rodrigo Jimenez ((EPA) EFE). ¿A qué huele la muerte? En Madrid, a perfume. La empresa municipal de servicios funerarios licita un contrato para que huelan igual los tanatorios, crematorios y oficinas de cementerio dependientes de la empresa municipal de servicios funerarios (SFM). Debe ser “de uso exclusivo” y su objetivo es “mejorar la experiencia de cliente”. También, lograr el “fortalecimiento de la identidad ambiental” de los espacios de la SFM “contribuyendo a generar entornos más acogedores, neutros y emocionalmente adecuados”. Casi como si todos estos lugares fueran una tienda de ropa. Un hotel. O un concesionario de coches. Pero llenos de dolor, lágrimas y corazones rotos. “Márketing olfativo”, lo llaman en la documentación que acompaña a la licitación, que tiene un valor estimado de 100.000 euros si se aplican las prórrogas que llevarían a que el contrato tenga una vigencia de tres años.. Más información. Para lograr el espejismo de que algo va bien cuando en realidad todo va mal, la SFM, que gestiona los 14 cementerios municipales de la capital de España, quiere disponer de un mínimo de 76 difusores pequeños y un mínimo de ocho grandes en el Tanatorio Sur, el Tanatorio de la M30, el Crematorio de La Almudena, el Crematorio Sur, y sus oficinas de los cementerios de La Almudena, el cementerio Sur y San Modesto y Dr. Castelo.. Nadie se llama a engaño. El operativo, que ya existía y ahora se amplía, debe ejecutarse en lugares donde habita el dolor, gobierna la zozobra y las emociones están a flor de piel. Por eso el silencio en la distribución de las fragancias es imperativo (los difusores deben ser “insonoros, adecuados para espacios de alta sensibilidad emocional”). También se reclama discreción (“los diseños deberán integrarse adecuadamente con la decoración de las zonas en las que se ubique”). Y, sobre todo, se exige flexibilidad y capacidad para adaptarse a los deudos, sin importunarlos en los peores momentos de sus vidas.. “SFM tiene entre sus objetivos la mejora continua de la experiencia de las familias usuarias de sus servicios, especialmente en un contexto tan sensible como el acompañamiento en procesos de duelo”, razonan los promotores. “Deberá tenerse en cuenta que es probable que a alguna de las instalaciones y revisiones haya que acudir en más de una ocasión debido al delicado servicio que realizamos, en el cual no podemos molestar a los clientes”, recuerda la documentación del contrato, que traduce a lenguaje burocrático el previsible desconcierto que podría generar despedir a un ser querido mientras unos operarios se afanan en activar difusores de perfume.. Hace seis años, España se puso a enterrar a toda prisa. Eran tiempos de pandemia y coronavirus. De mascarillas y terror al contagio. En el cementerio sur de Madrid, había siete minutos por difunto. Una larga cola de coches fúnebres a la espera del rito de paso. Y la confusión propia de un momento que ahora parece imposible, como sacado de una película: los cementerios municipales recibían a 120 cadáveres diarios en lo peor de la crisis sanitaria.. Todo ha cambiado desde entonces. La vuelta a la normalidad trajo consigo el reordenamiento de prioridades. Ahora vuelve a haber tiempo. De hecho, la SFM también licita ahora por 15.000 euros la organización de cuatro conciertos de formato íntimo (“a la luz de las velas”), dos durante la festividad de Todos los Santos y dos durante el Día de Difuntos, con la meta de lograr “la aproximación de la ciudadanía al patrimonio funerario madrileño desde una perspectiva artística, educativa y emocional”. Y quiere pagar una fragancia para que el duelo por cada muerte en la capital de España esté acompañado por el olor a perfume.. Sobre la firma. Es redactor de la sección de Comunidades y está especializado en información política. Trabaja en EL PAÍS desde 2005. Es licenciado en Historia por la Universidad Complutense de Madrid y Máster en Periodismo por la Escuela UAM / EL PAÍS.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Comunidad de Madrid. Madrid. José Luis Martínez Almeida. Tanatorios. Crematorios. Perfumes. Muertes. Marketing. Licitaciones. Contratos. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
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