Los vecinos agrupados en la Plataforma de Afectados por el Bernabéu se han convertido en un referente para otras asociaciones vecinales de Madrid. La razón es sencilla: han logrado, por ahora, doblegar al Ayuntamiento y hasta a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, tras conseguir la suspensión de los conciertos en el Estadio Santiago Bernabéu por exceder los niveles de ruido permitidos por la normativa vigente.. Seguir leyendo
Las asociaciones de los barrios cercanos a los grandes estadios buscan extender las limitaciones: “Tenemos los mismos problemas”
Los vecinos agrupados en la Plataforma de Afectados por el Bernabéu se han convertido en un referente para otras asociaciones vecinales de Madrid. La razón es sencilla: han logrado, por ahora, doblegar al Ayuntamiento y hasta a Florentino Pérez, el presidente del Real Madrid, tras conseguir la suspensión de los conciertos en el Estadio Santiago Bernabéu por exceder los niveles de ruido permitidos por la normativa vigente.. Con el Bernabéu fuera del circuito musical desde hace dos años, los promotores han buscado nuevos recintos para acoger los grandes espectáculos del verano. Los más cotizados son el Estadio Metropolitano, en el barrio de las Rosas, donde están previstos 25 conciertos —entre ellos, 11 de Bad Bunny el próximo mes—, y el recinto Iberdrola Music, situado junto al límite entre Villaverde Bajo y Getafe, que tendrá 30 grandes eventos este año, 12 de ellos conciertos de Shakira en septiembre.. Las distancias entre los recintos y las viviendas más cercanas son similares en todos los casos, aunque por ahora el alcance de las medidas en unos y otros espacios es muy distinto. Unos 30 metros separan las casas más próximas del cancelado Bernabéu, una separación que se amplía a los 350 metros en el caso del Metropolitano y a 400 metros en el del Iberdrola Music. Son recorridos lo suficientemente cortos como para que los vecinos se quejen de que escuchan la música como si la propia Shakira estuviera en su salón. ¿Qué lleva, por tanto, a que en unos espacios se puedan celebrar conciertos y en otros no? ¿Por qué unos todo y otros nada? La respuesta es sencilla: la capacidad de organizarse de los vecinos y sus posibilidades económicas a la hora de acudir a la vía judicial.. Y eso que no está faltando solidaridad entre ellos. La plataforma Afectados por el Bernabéu, famosa por lograr el cierre del estadio del Real Madrid a los macroconciertos, está asesorando a todos los colectivos que comparten sus quejas sobre el ruido y los problemas de movilidad, seguridad y hasta de salud que traen a los barrios los grandes eventos musicales. “Nos pusimos en contacto con ellos para que nos orientaran, y la verdad es que lo están haciendo. Somos los grandes perjudicados de que los conciertos ya no se celebren en el Bernabéu y se hayan trasladado al Metropolitano”, explica un portavoz de la asociación vecinal Las Musas-Las Rosas, que representa a los afectados por el Metropolitano y asegura que están preparando acciones conjuntas para reclamar mayores restricciones a los conciertos en grandes recintos.. A su juicio, el problema de fondo es el mismo en todos los casos: “Los estadios no disponen de una licencia específica para celebrar conciertos de forma ordinaria y dependen de autorizaciones extraordinarias”, resumen los vecinos.. Quienes viven cerca del Metropolitano tienen claro el espejo en el que se quieren mirar. La batalla contra el Bernabéu comenzó en 2023 en un reservado del restaurante Camino, de la familia Pombo. Tras esas primeras reuniones de tanteo, finalmente cerca de un millar de residentes de las calles próximas al estadio —entre ellos, abogados, jueces, banqueros, funcionarios y antiguos concejales— constituyeron la asociación Perjudicados por el Bernabéu. Muchos de ellos son jubilados con conocimiento de la Administración, tiempo y recursos más que de sobra para sostener una larga ofensiva judicial. Desde entonces, los tribunales les han dado la razón en varias resoluciones que van más allá de los conciertos, pues también han logrado paralizar las obras para los aparcamientos que iban a construirse debajo del estadio.. Al otro lado de la ciudad, la situación es muy distinta: el Metropolitano acumula fechas y artistas como Shakira anuncian la creación de su propio festival donde un día los vecinos sufrieron el Mad Cool. Y puede que las cosas se pongan peor. La Asociación de Vecinos de Getafe Norte considera, por ejemplo, que la reciente resolución judicial sobre el Bernabéu, que exime de responsabilidad al club y centra la posibilidad de multas en las promotoras, puede dificultar la labor de los colectivos vecinales, que en vez de agrupar sus quejas en una sola denuncia, deberían enfrentarse a cada empresa organizadora. Recuerdan que los ayuntamientos tienen la obligación de velar por la legalidad de las licencias, controlar los niveles de ruido, proteger el descanso de los residentes y responder patrimonialmente si se producen daños.. El exceso de ruido puede vulnerar derechos. La entidad sostiene además que muchos macroeventos se aprueban sin una evaluación ambiental suficiente y recuerda que tanto el Tribunal Supremo como el Tribunal Europeo de Derechos Humanos han reconocido que el exceso de ruido puede vulnerar derechos fundamentales como la intimidad domiciliaria, la integridad física y el descanso.. En Villaverde, los vecinos comparten el mismo diagnóstico. Denuncian que Madrid utiliza infraestructuras de municipios vecinos como Getafe para facilitar el acceso y el aparcamiento de los asistentes al Iberdrola Music, mientras los barrios afectados soportan las consecuencias sin recibir beneficios directos. “Nuestra demanda coincide en espacio y promotor. Pero futuras acciones por superar los límites de ruido tendrían que dirigirse contra cada organizador, con un coste difícil de asumir para asociaciones y vecinos con pocos recursos. Estas iniciativas deberían partir de la propia Fiscalía para proteger a los ciudadanos”, explican desde la asociación vecinal.. La diferencia, insisten, no está en la intensidad del ruido, sino en los medios disponibles para combatirlo. “Los ayuntamientos no pueden limitarse a aceptar declaraciones responsables de los promotores. Tienen responsabilidades administrativas, patrimoniales y de vigilancia. Deben comprobar que se cumplen los límites acústicos y actuar cuando no se respetan”, señala un portavoz vecinal de Villaverde Bajo.. Todos los colectivos comparten las mismas preocupaciones: noches sin descanso, problemas de salud, colapsos de tráfico y barrios que consideran inhabitables durante los conciertos. Muchos de ellos no cuestionan la celebración de espectáculos, pero sí reclaman que se respeten sus derechos. “Nos preguntamos quién es realmente responsable: el dueño del recinto, el promotor o el Ayuntamiento. Cada uno tiene su parte, aunque sin autorización municipal, estos macroeventos no podrían celebrarse”, resumen. Pero por ahora, sin embargo, solo los vecinos del Bernabéu han podido evitarlos.
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