Ni pancartas, ni carteles, ni panfletos. Tampoco gritos, aplausos, exclamaciones, exhibición de símbolos u “otras actuaciones similares”. Son las prohibiciones para el público que ha incluido el presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, Borja Fanjul, en una resolución dictada este pasado miércoles. El texto no cambia el reglamento actual, pero concreta su aplicación después de que una treintena de trabajadoras infantiles en huelga indefinida desde hace un mes fueran expulsadas de la última sesión por gritar y lanzar folletos con sus reivindicaciones.. Seguir leyendo
El presidente de la mesa, Borja Fanjul, dicta una resolución que no cambia el reglamento actual, pero concreta su aplicación después de que las trabajadoras infantiles en huelga fueran expulsadas de la sesión este miércoles
Ni pancartas, ni carteles, ni panfletos. Tampoco gritos, aplausos, exclamaciones, exhibición de símbolos u “otras actuaciones similares”. Son las prohibiciones para el público que ha incluido el presidente del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, Borja Fanjul, en una resolución dictada este pasado miércoles. El texto no cambia el reglamento actual, pero concreta su aplicación después de que una treintena de trabajadoras infantiles en huelga indefinida desde hace un mes fueran expulsadas de la última sesión por gritar y lanzar folletos con sus reivindicaciones.. “En las últimas sesiones del Pleno del Ayuntamiento se han venido produciendo incidentes que han afectado a su normal desarrollo e, incluso, han podido comprometer la seguridad de los presentes y de los propios autores de los hechos”, empieza la resolución. Este miércoles, las educadoras infantiles lanzaron, antes de ser expulsadas, varios folletos desde la tribuna para el público, que cayeron al suelo, justo detrás de la bancada donde se sientan PP y Vox. En marzo, miembros del Sindicato de Inquilinas y vecinos de Carabanchel, Villaverde y Vallecaslanzaron folios naranjas en señal de protesta. También fueron desalojados.. La resolución, conocida un día después de la última sesión, enumera varios artículos del Reglamento Orgánico del Pleno del Ayuntamiento de Madrid. En concreto, el 55.3, que dice así: “No se permitirán manifestaciones de agrado o desagrado por parte del público. En casos extremos, el presidente podrá ordenar la expulsión de las personas que por cualquier motivo impidan el normal desarrollo de la sesión y decidir sobre la continuidad de la misma, en los términos previstos en el artículo anterior”. Fanjul añade que, ante lo ocurrido en los plenos de marzo y abril, “parece conveniente adoptar medidas preventivas dirigidas a evitar estos incidentes […] en orden a reforzar el mejor funcionamiento de las sesiones”. Es decir, amplía y concreta qué no se puede llevar o hacer en Cibeles. La normativa lo permite en sus disposiciones adicionales: “El presidente del Pleno podrá dictar resoluciones para la interpretación y aplicación del presente Reglamento”.. En este caso, el público deberá guardar silencio durante el pleno y “cuidar que no caiga y no arrojar ningún tipo de objeto desde la tribuna al salón de sesiones”. Tampoco podrán acceder al salón con objetos punzantes o cortantes, ni recipientes que contengan líquidos, geles o sustancias similares.. Los asistentes tendrán prohibido aplaudir, gritar, exclamar, mostrar o llevar símbolos, pancartas, panfletos, carteles o “cualquier otro objeto, instrumento o medio susceptible de ser utilizado para comprometer la seguridad de los presentes o alterar el orden”. Los agentes de seguridad tienen potestad para intervenir estos objetos en el control de acceso a Cibeles o durante el pleno. Las personas que los porten no podrán acceder al salón o serán desalojadas si ya están dentro.. La líder de Más Madrid en la capital, Rita Maestre, ha criticado la resolución, que considera “arbitraria”, “sectaria” y un “uso partidista y autoritario de unas instituciones”: “El presidente se escandaliza porque las trabajadoras de las escuelas infantiles, en su legítimo y pacífico derecho a protestar, arrojaron ayer un puñado de panfletos en el pleno. Sin embargo, no le resultó tan escandaloso cuando Ortega Smith agredió a un concejal de Más Madrid [Eduardo Rubiño] o cuando los concejales del Partido Popular se dedican a insultar pleno tras pleno”.. El incidente al que se refiere Maeste ocurrió en el último pleno de 2023. El portavoz de Vox se encaró al edil de Más Madrid Eduardo Rubiño y le lanzó una botella. “Ahora, llora”, le dijo. El alcalde y la oposición pidieron la dimisión del concejal. Fanjul dio el turno de palabra a Ortega Smith para que se disculpara. No le expulsó del salón y Más Madrid y PSOE abandonaron la sesión.. La decisión del presidente de la mesa tampoco ha gustado al Grupo Municipal Socialista. Su portavoz, Reyes Maroto, defiende que la resolución supone “un paso más en una deriva preocupante hacia la restricción de la participación y la expresión democrática” dentro del Ayuntamiento. “Desde el Grupo Municipal Socialista compartimos y defendemos que se garanticen las normas básicas de seguridad y que se respeten las normas de orden y funcionamiento de los órganos municipales, pero no podemos aceptar que bajo el pretexto del orden y la seguridad se limite la capacidad de los concejales para expresar de manera legítima nuestra discrepancia política o nuestro apoyo a reivindicaciones ciudadanas”, critica la líder socialista, quien asegura que la resolución “no tiene precedentes” y que lo que se pretende con este tipo de resoluciones es “silenciar a la ciudadanía y limitar la pluralidad política”.. En el texto dictado ahora también se alude a los concejales. Quien atente, dentro o fuera del pleno y en las comisiones, de “modo grave contra la disciplina, el orden o la cortesía debida, provocando desorden con su conducta, de obra o de palabra, será expulsado de forma inmediata del salón de sesiones por la presidencia”.
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