La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos.. Seguir leyendo
La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos. Seguir leyendo
La IA ha aterrizado definitivamente en el debate sobre sus usos en la literatura. Lo ha hecho de golpe, en plena rentrée literaria francesa y a cuenta de una de las obras que habían causado sensación este septiembre. C’était ça ou mourir (Era eso o morir), del canadiense Thélyson Orélien, una obra que aspiraba a todos los premios de este otoño, ha sido señalada por un posible uso de dicha tecnología en su proceso de construcción. Y ahora se ha destapado la caja de los truenos.. Seguir leyendo
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