Le recuerdo por primera vez apareciendo desde la oscuridad para salvar a unos niños del monstruo. Era el ángel anónimo que les protegía desde las sombras. Ocurría en la preciosa película Matar a un ruiseñor. Ese tipo se llamaba Robert Duvall. Ha sido el rey de una denominación tan injusta como falsa. Les llamaban intérpretes secundarios, con el menosprecio que implicaba el término. Ahora les conocen como actores y actrices de reparto. Me imagino cómo se tenían que sentir ellos y ellas con la antigua denominación. Han sido y son frecuentemente lo mejor de las películas, al servicio del estrellato pero haciendo impecablemente su trabajo.. Seguir leyendo
Fue un intérprete siempre creíble y capaz de muchos registros. Con deslumbrante naturalidad, sin un gesto de más
Columna. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. Fue un intérprete siempre creíble y capaz de muchos registros. Con deslumbrante naturalidad, sin un gesto de más. Robert Duvall, en ‘El Padrino’.LANDMARK MEDIA / Alamy Stock Photo (Alamy Stock Photo). Le recuerdo por primera vez apareciendo desde la oscuridad para salvar a unos niños del monstruo. Era el ángel anónimo que les protegía desde las sombras. Ocurría en la preciosa película Matar a un ruiseñor. Ese tipo se llamaba Robert Duvall. Ha sido el rey de una denominación tan injusta como falsa. Les llamaban intérpretes secundarios, con el menosprecio que implicaba el término. Ahora les conocen como actores y actrices de reparto. Me imagino cómo se tenían que sentir ellos y ellas con la antigua denominación. Han sido y son frecuentemente lo mejor de las películas, al servicio del estrellato pero haciendo impecablemente su trabajo.. Más información. Mi memoria ama a mucha de esta gente que nunca conocieron la gloria. Por ejemplo: Walter Brennan, José Isbert, Thelma Ritter, Gloria Grahame (sigo suspirando en mi vejez por el movimiento de sus caderas, su risa, su aplomo), Paul Giamatti. ¿Que no les suenan? Pues peor para ustedes. Sigan pendientes de un aborto empalagoso que se llama Timothée Chalamet, el niño anfetamínico de esa bobería ambientada en el ping pong.. Mi agradecida memoria siempre recordará a Robert Duvall por la encarnación cerebral e inquietante del abogado de la familia Corleone, por el militar psicópata que se corría con el olor del napalm al amanecer en Apocalypse Now. Pero Duvall fue eso y mucho más, un actor siempre creíble y capaz de muchos registros. Con deslumbrante naturalidad, sin un gesto de más. Una vez estuve a su lado en una cafetería y no me enteré de quién era hasta que se largó. También compartí el banco de un aeropuerto durante media hora con un fulano anónimo, sin nada en él que me llamara la atención. Era Paul Giamatti. Ninguno se tiraba el rollo de gente famosa. Les hubiera dicho a ambos: “Muchas gracias por el placer que me ha donado su arte”.. Cualquier película era mejor con la presencia de Robert Duvall. Pero ahora recuerdo en Gracias y favores, por la que le concedieron su único Oscar, el plano final. Sin mover un músculo de su cara le daba vida, miedo, desolación y tristeza a un alcohólico que no sabe ni puede seguir manteniéndose sobrio.. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Sobre la firma. Crítico de cine y columnista en EL PAÍS.. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Televisión. Robert Duvall. Cine. Películas. Actores. Paul Giamatti. El Padrino. Opinión. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Feed MRSS-S Noticias
