Ya escribió Luz Sánchez-Mellado —y yo, cuando Luz escribe, solo asiento y aplaudo, no me atrevo a apostillar ni a replicar— que Ofelia Hentschel “puede ofender, y ofende, pero es inofensiva”. Su tragicomedia de regreso de sus vacaciones de Dubái interrumpidas por la guerra de Trump ha dado para mucho meme y muchas horas de tele mañanera y vespertina y la han elevado a María Antonieta de Aliexpress. Inofensiva por lo inane, pero con un potencial simbólico muy revelador: me pregunto si Ofelia nos representa. No solo a los españoles, sino a los europeos o a esa cosa que llamamos Occidente.. Seguir leyendo
Muchos ven en la tragicomedia del regreso de sus vacaciones de Dubái la expresión más refinada del egoísmo, frivolidad y decadencia de una civilización fatua y corrompida
COLUMNA. Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado. Muchos ven en la tragicomedia del regreso de sus vacaciones de Dubái la expresión más refinada del egoísmo, frivolidad y decadencia de una civilización fatua y corrompida. Ofelia Hentsch (derecha) durante su participación en ‘Y ahora, Sonsoles’, en Antena 3.. Ya escribió Luz Sánchez-Mellado —y yo, cuando Luz escribe, solo asiento y aplaudo, no me atrevo a apostillar ni a replicar— que Ofelia Hentschel “puede ofender, y ofende, pero es inofensiva”. Su tragicomedia de regreso de sus vacaciones de Dubái interrumpidas por la guerra de Trump ha dado para mucho meme y muchas horas de tele mañanera y vespertina y la han elevado a María Antonieta de Aliexpress. Inofensiva por lo inane, pero con un potencial simbólico muy revelador: me pregunto si Ofelia nos representa. No solo a los españoles, sino a los europeos o a esa cosa que llamamos Occidente.. Nos representa en la caricatura que dibujan los enemigos de Occidente (que tienen más claro que los autodenominados occidentales dónde está y qué es eso): un propagandista de Putin, un islamista que sueña con el martirio, un traficante de ayahuasca y un moralista que imparte charlas sobre el decrecimiento en ateneos anarquistas coincidirían en ver la angustia de Ofelia como la expresión más refinada del egoísmo, la frivolidad, la decadencia, la inmoralidad y la prepotencia de una civilización fatua y corrompida.. No han ayudado los testimonios de españoles dizque “atrapados”, presentados en los medios como una crisis humanitaria. Asomados al balcón de una calle de París de 1940, la víspera de su huida a Casablanca, Rick e Ilsa fueron conscientes de la paradoja que vivían y de lo inapropiada que era su felicidad mientras los nazis avanzaban. Por eso Ingrid-Ilsa dijo aquello de “el mundo se desmorona y nosotros nos enamoramos”. No hemos escuchado ninguna frase parecida desde los resorts y el aeropuerto de Dubái.. No hay poetas entre los españoles que viven el sueño arábigo. Solo gente enfurruñada, exigente, que culpa al gobierno de todas sus desgracias y reclama un tratamiento VIP mientras los misiles llueven. Menuda lata, que se nos ha estropeado la excursión, con las ganas que teníamos. Así va a ser muy difícil defender nuestro mundo como el menos malo de los mundos posibles. ¿Cómo no van a hablar las bombas? Los enemigos de Occidente han encontrado en Trump un adversario a su altura, un promotor inmobiliario que quiere construir hoteles Hilton sobre las ruinas, alguien que habla al fin un lenguaje que comprenden y no les intenta embaucar con discursos sobre imperativos kantianos y derechos humanos. Ofelia nos representa: no solo es el tipo de ciudadana contra el que luchan los de fuera, sino el tipo de súbdita al que aspira el trumpismo de dentro.. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo. ¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?. Añadir usuarioContinuar leyendo aquí. Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.. ¿Por qué estás viendo esto?. Flecha. Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.. Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.. ¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.. En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.. Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.. Sobre la firma. Es autor de los ensayos La España vacía y Contra la España vacía. Ha ganado los premios Ojo Crítico y Tigre Juan por La hora violeta (2013) y el Espasa por Lugares fuera de sitio (2018). Entre sus novelas destacan Un tal González (2022), La piel (2020) o Lo que a nadie le importa (2014). Su último libro es Los alemanes (Premio Alfaguara 2024).. Normas ›. Mis comentariosNormas. Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos. Please enable JavaScript to view the comments powered by Disqus.. Más información. Archivado En. Televisión. Opinión. Masterchef. Donald Trump. Ataque contra Irán. Dubái. Influencers. Guerra. Si está interesado en licenciar este contenido, pinche aquí
Feed MRSS-S Noticias
